La noche del 24 de febrero de 2026, la Luna mostraba su fase de cuarto creciente, con aproximadamente la mitad de su disco iluminado. Visualmente se percibía como una media circunferencia brillante en el cielo, con una frontera muy definida entre la zona iluminada y la oscura.

En esta fase, el relieve lunar resulta especialmente espectacular: los cráteres, montañas y mares destacan por las sombras alargadas que produce la luz solar lateral. A simple vista se aprecia claramente la forma semicircular, y con prismáticos pueden distinguirse manchas oscuras (mares lunares) y zonas más claras de terreno elevado.

Era una Luna visible desde la tarde hasta cerca de la medianoche, brillando con intensidad moderada menos deslumbrante que la Luna llena, pero suficiente para dominar el cielo nocturno temprano.

🌱 Significado de la fase cuarto creciente

El cuarto creciente tiene un simbolismo muy extendido en distintas culturas y tradiciones:

  • Crecimiento y acción: representa el momento de avanzar, tomar decisiones y actuar sobre ideas que se iniciaron en la Luna nueva.
  • Construcción y esfuerzo: es una fase asociada al trabajo, la disciplina y la superación de obstáculos.
  • Energía ascendente: simbólicamente se interpreta como un aumento de fuerza, motivación y claridad.
  • Conflictos productivos: en astrología se considera un periodo donde pueden surgir tensiones que impulsan cambios necesarios.

En términos psicológicos o simbólicos, se suele ver como una etapa de progreso, cuando algo comienza a tomar forma visible después de haber sido solo una intención.

Nuestro compañero y amigo Hollow_Astronomy como podeis encontrarlo en las redes sociales a compartido en nuestro foro de astronomia una serie de astrofotografias que a realizado de nuestro satelite natural «La Luna» que queremos compartir con todos vosotros.

Estas astrofotografias han sido compartidas en el Foro de Astronomia por el usuario: Hollow_Astronomy el cual puedes ver su actividad haciendo: Click Aqui

🌗 Conclusión

La Luna del 24 de febrero de 2026 en fase de cuarto creciente representó un momento de transición entre la intención y la acción. Astronómicamente, ofrecía condiciones ideales de observación, con medio disco iluminado y relieves bien definidos gracias al contraste de luces y sombras.

En el plano simbólico y astrológico, al coincidir con la energía de Piscis, esta fase reflejaba un periodo de crecimiento guiado por la intuición, donde las decisiones podían apoyarse más en la sensibilidad y la percepción interna que en la lógica pura. Fue un momento propicio para avanzar en proyectos personales, emocionales o espirituales, incluso si aún existían dudas.

En resumen, esa Luna combinó acción, evolución y sensibilidad, marcando una etapa de progreso que invita a confiar en el proceso y seguir adelante con lo que empieza a tomar forma.

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