El cielo nocturno no solo es un tapiz de estrellas aisladas: también alberga auténticas familias estelares que nacieron juntas y evolucionan bajo condiciones similares. Entre ellas destacan los cúmulos abiertos, y uno de los más ricos y fascinantes del hemisferio norte es Messier 37 (M37), un objeto que combina belleza visual con un enorme valor…