La evolución de los telescopios inteligentes está entrando en una nueva etapa. Durante los últimos años, equipos compactos y automatizados han conseguido acercar la astrofotografía a usuarios que no necesariamente disponen de una montura ecuatorial, una cámara astronómica dedicada o conocimientos avanzados de guiado y procesado. Ahora, DWARFLAB ha presentado DRACO, un nuevo telescopio inteligente que apuesta por unas prestaciones considerablemente superiores a las de muchos sistemas compactos actuales.
DRACO destaca especialmente por su apertura óptica de 90 mm, sensor de 50 megapíxeles, sistema de doble cámara, exposiciones individuales de hasta 300 segundos, filtros de banda estrecha integrados y procesamiento automatizado. Además, su diseño está pensado para que buena parte del proceso de captura pueda realizarse desde la aplicación de DWARFLAB.
No estamos, por tanto, ante una simple evolución de un pequeño telescopio inteligente. DRACO pretende ocupar un espacio intermedio entre los equipos automáticos destinados a iniciarse en la astrofotografía y sistemas de astrofotografía mucho más tradicionales y complejos.
Una apertura de 90 mm como principal argumento
Uno de los elementos más llamativos de DRACO es su apertura de 90 mm. La apertura es uno de los parámetros fundamentales de cualquier telescopio porque determina la cantidad de luz que puede recoger el sistema y condiciona también su resolución angular. Frente a muchos telescopios inteligentes compactos de 50 mm, los 90 mm de DRACO representan un salto importante en capacidad de captación.
DWARFLAB señala que la óptica teleobjetivo de DRACO está diseñada para revelar estructuras débiles y detalles sutiles de objetos de cielo profundo. La compañía utiliza además un diseño óptico compacto para conseguir una distancia focal equivalente de 1200 mm en la cámara teleobjetivo.
Esta combinación resulta especialmente interesante para fotografiar:
- Nebulosas de emisión.
- Nebulosas planetarias.
- Galaxias.
- Cúmulos estelares.
- Restos de supernova.
- Regiones de formación estelar.
- Objetos del catálogo Messier.
- Objetos del catálogo Caldwell.
La mayor apertura también permite trabajar con objetivos que pueden resultar difíciles para sistemas de menor diámetro.
Dos cámaras para observar el cielo a dos escalas
Una de las características más interesantes de DRACO es que no utiliza una única cámara para todo. El sistema incorpora dos cámaras que trabajan conjuntamente: una cámara gran angular y otra cámara teleobjetivo.
Cámara gran angular
La cámara gran angular utiliza un sensor de 1/1,55 pulgadas y ofrece una distancia focal equivalente de 23,3 mm. Su campo de visión alcanza aproximadamente:
- 85,74° en diagonal
- 73,20° horizontal
- 58,23° vertical
Esto permite obtener imágenes muy amplias del cielo. La cámara resulta especialmente apropiada para fotografías de la Vía Láctea, paisajes nocturnos, constelaciones y trazas estelares.
La ventaja es evidente: el usuario no tiene que decidir entre disponer de un telescopio especializado para objetos pequeños o una cámara de campo amplio. DRACO intenta integrar ambos conceptos en un único dispositivo.
La cámara teleobjetivo: 50 megapíxeles
La segunda cámara es la encargada de realizar el trabajo más especializado. Utiliza un sensor de 1/1,3 pulgadas con 50 megapíxeles y un sistema de agrupación de píxeles 2×2. DWARFLAB especifica una distancia focal equivalente de 1200 mm. El sensor puede trabajar de diferentes maneras dependiendo del objetivo.
Para cielo profundo, DRACO utiliza binning 2×2, agrupando cuatro píxeles de 1,2 μm para obtener un píxel efectivo de aproximadamente 2,4 μm. El resultado es una imagen de unos 12 megapíxeles, con una mayor capacidad de captación de señal por píxel de salida. Esta estrategia tiene mucho sentido en astrofotografía.
Cuando fotografiamos una nebulosa o una galaxia débil, no siempre interesa disponer del máximo número de píxeles. En muchas situaciones es más importante mejorar la relación señal/ruido y conseguir que la estructura débil del objeto destaque sobre el fondo.
Un sensor que cambia de comportamiento según el objetivo
DRACO también está diseñado para adaptar el funcionamiento del sensor al tipo de objeto fotografiado. Para cielo profundo, emplea el binning 2×2 para mejorar el rendimiento con poca luz.
En cambio, para Sol, Luna y planetas, utiliza los píxeles nativos de 1,2 μm, trabajando en modo 1×1. Esto permite conservar una mayor cantidad de detalle espacial. Esta característica convierte a DRACO en un sistema bastante más versátil que un equipo diseñado exclusivamente para nebulosas y galaxias.
Con el modo de alta resolución puede utilizarse para intentar registrar detalles lunares, manchas solares, estructuras planetarias, los anillos de Saturno o la Gran Mancha Roja de Júpiter. Naturalmente, el rendimiento real dependerá de las condiciones atmosféricas, el enfoque, el seeing y las características de cada objetivo.
Exposiciones individuales de hasta 300 segundos
Otro de los puntos fuertes de DRACO es su capacidad para realizar exposiciones individuales de hasta 300 segundos, es decir, cinco minutos. Esta cifra resulta especialmente relevante en fotografía de cielo profundo.
Los objetos astronómicos presentan enormes diferencias de luminosidad. Mientras algunas estrellas son fácilmente detectables, estructuras como las regiones exteriores de una galaxia o las partes más débiles de una nebulosa pueden requerir una acumulación considerable de señal.
Una exposición individual más larga permite recoger más fotones en cada toma y puede reducir la dependencia de cientos o miles de exposiciones extremadamente cortas. DRACO combina esta capacidad con sus sistemas automatizados de seguimiento y procesamiento, buscando ofrecer una experiencia más sencilla al usuario.
Sistema de seguimiento y funcionamiento automatizado
La filosofía de DRACO continúa siendo la de un telescopio inteligente. El objetivo es reducir al mínimo las operaciones que tradicionalmente debe realizar el astrofotógrafo.
El sistema automatiza buena parte del proceso: localización del objeto, enfoque, calibración, seguimiento, captura y apilado. También existe un modo Pro, destinado a usuarios que desean disponer de un mayor control sobre parámetros de captura como exposición, ganancia y filtros.
Esto es especialmente interesante porque permite que DRACO pueda utilizarse en dos niveles.
- Para un principiante, el equipo puede funcionar de manera muy automatizada.
- Para un usuario más experimentado, el modo Pro ofrece mayores posibilidades de intervención.
El sistema de filtros: una de sus grandes ventajas
DRACO incorpora un sistema de filtros especialmente orientado a la astrofotografía. Tanto la edición estándar como la SHO disponen de un filtro astronómico y de un filtro de doble banda Hα + O III. Las bandas están centradas aproximadamente en 658 nm para H-alfa y 503 nm para O III, con un ancho de banda indicado por DWARFLAB de 13 ± 3 nm. Esto resulta particularmente interesante para fotografiar nebulosas de emisión.
La razón es sencilla: muchas nebulosas presentan fuertes emisiones en determinadas líneas espectrales, especialmente Hα y O III. Un filtro de banda estrecha permite reducir una parte importante de la luz de fondo y aumentar el contraste de estas estructuras. En lugares afectados por contaminación lumínica, esta característica puede ser especialmente útil.
La edición SHO y la paleta Hubble
DRACO dispone además de una edición SHO, orientada a quienes desean trabajar con imágenes de banda estrecha y recrear la conocida estética de la paleta Hubble.
Esta versión incorpora un filtro adicional S II + O III, además del Hα + O III. El sistema puede alternar automáticamente entre los filtros para obtener información correspondiente a las tres bandas principales: S II + Hα + O III.
Posteriormente, el sistema separa los canales y realiza la composición para generar una imagen con la distribución cromática característica de las imágenes SHO. Para los aficionados a la fotografía de nebulosas, esta función puede ser una de las características más atractivas de DRACO.
DRACO también mira al Sol
La astronomía solar requiere medidas de seguridad específicas y nunca debe observarse el Sol directamente a través de un sistema óptico sin un filtro solar adecuado. DWARFLAB ha integrado esta función en DRACO de manera diferente dependiendo de la edición.
- La edición estándar dispone de un filtro ND integrado para la captura solar.
- La edición SHO, por su parte, incluye un filtro ND externo para fotografía solar.
Esto permite utilizar el mismo equipo para fotografía nocturna y solar, siempre siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante y utilizando únicamente los sistemas de filtrado diseñados para observación solar.
Mosaicos automáticos para objetos grandes
Otra función interesante es la posibilidad de realizar mosaicos automáticos. Cuando un objeto de cielo profundo es demasiado grande para entrar completamente en el campo de visión, la aplicación puede ampliar el área de captura y realizar diferentes tomas para posteriormente unirlas.
DWARFLAB indica que DRACO puede ampliar el encuadre hasta aproximadamente 1,8 veces en anchura y altura, proporcionando un campo total aproximadamente tres veces mayor. Esto puede ser especialmente útil para objetos como:
- Nebulosa de Orión.
- Nebulosa de Norteamérica.
- Complejo de nebulosas de Cygnus.
- Andrómeda.
- Nebulosa de la Roseta.
- Grandes regiones de formación estelar.
En este tipo de objetos, el campo disponible puede ser tan importante como la resolución.
Una autonomía pensada para largas sesiones
DRACO incorpora una batería interna de 10.000 mAh y DWARFLAB anuncia una autonomía de hasta aproximadamente cinco horas. El conjunto tiene un peso aproximado de 5,5 kg, lo que permite transportarlo con relativa facilidad para realizar sesiones lejos de las ciudades.
Esto es importante para la astrofotografía porque desplazarse hacia cielos con menor contaminación lumínica puede producir una diferencia enorme en la calidad de las imágenes. Además, el trípode incluido pesa aproximadamente 480 gramos y está diseñado para plegarse de manera compacta.
Una construcción orientada a la estabilidad
El cuerpo de DRACO utiliza una estructura metálica y una base también metálica. DWARFLAB ha prestado especial atención a la rigidez del conjunto, algo importante cuando se pretende realizar exposiciones prolongadas.
La compañía también contempla un modo ecuatorial, en el que el usuario puede ajustar la inclinación del equipo siguiendo las instrucciones de la aplicación. De esta manera se busca mejorar la estabilidad durante exposiciones largas y sesiones de apilado. La posibilidad de trabajar sin una montura ecuatorial independiente es uno de los elementos que hacen atractivo el concepto.
¿Qué se puede fotografiar con DRACO?
Por sus características, DRACO puede utilizarse para una variedad considerable de objetivos astronómicos.
Cielo profundo
Es probablemente su campo de aplicación principal.
- Las nebulosas de emisión se benefician especialmente de los filtros Hα y O III, mientras que galaxias y cúmulos pueden aprovechar el sensor de mayor tamaño y la apertura de 90 mm.
Luna y planetas
- El funcionamiento del sensor a resolución nativa permite intentar obtener imágenes detalladas de la Luna y los planetas.
Sol
- Con el sistema de filtrado solar adecuado, DRACO puede emplearse para fotografía solar.
Vía Láctea
- La segunda cámara convierte al equipo en una herramienta interesante para fotografía de gran campo.
Paisaje astronómico
- El campo de visión ultraamplio de la cámara de 23,3 mm permite combinar cielo y paisaje.
Precio y versiones
En el momento de escribir este artículo, DWARFLAB presenta DRACO en dos configuraciones.
La edición estándar aparece en la web española de DWARFLAB con un precio promocional de lanzamiento de 1.399 euros, frente a un precio indicado de 1.499 euros. La oferta está anunciada hasta el 14 de septiembre de 2026. La edición SHO aparece con un precio promocional de 1.569 euros, frente a los 1.699 euros indicados por la compañía.
DWARFLAB señala además que los pedidos realizados durante septiembre de 2026 tienen previsto comenzar a enviarse dentro de los dos meses siguientes al pedido. Por tratarse de un producto recién presentado, estas condiciones pueden cambiar posteriormente.
¿Para quién está pensado DRACO?
DRACO puede resultar especialmente interesante para tres tipos de usuarios. El primero es el aficionado que quiere iniciarse en astrofotografía sin construir un sistema completo formado por telescopio, cámara, montura, guiado, filtros y accesorios. El segundo es el astrofotógrafo que busca un equipo portátil para desplazarse fácilmente a cielos oscuros.
Y el tercero es el usuario que ya tiene experiencia y quiere disponer de un sistema automatizado para determinadas sesiones, pero sin renunciar completamente al control manual. En este sentido, el modo Pro puede ser especialmente importante para usuarios que quieran ir más allá del funcionamiento completamente automático.
Una nueva generación de telescopios inteligentes
La llegada de DRACO representa una evolución significativa dentro del mercado de los telescopios inteligentes. Hasta ahora, la filosofía predominante había sido ofrecer equipos extremadamente sencillos y compactos, sacrificando parte de la apertura y de las prestaciones ópticas a cambio de facilidad de uso. DRACO intenta cambiar ese equilibrio.
Sus 90 mm de apertura, sensor de 50 MP, doble cámara, filtros de banda estrecha, exposiciones de cinco minutos, modo ecuatorial, mosaicos automáticos y procesamiento integrado lo sitúan en una categoría considerablemente más ambiciosa.
Eso no significa que vaya a sustituir a un sistema convencional de astrofotografía equipado con una buena montura ecuatorial, cámara refrigerada, óptica especializada y guiado independiente. Un sistema tradicional continúa ofreciendo un nivel de control y posibilidades de personalización superior.
Pero ese tampoco parece ser el objetivo de DRACO. Su verdadero atractivo está en conseguir una parte importante de esas capacidades dentro de un sistema integrado y portátil.
Conclusión
El DWARFLAB DRACO llega al mercado como una propuesta especialmente ambiciosa dentro de la nueva generación de telescopios inteligentes.
Su apertura de 90 mm, la cámara teleobjetivo de 50 MP, el sensor de 1/1,3 pulgadas, el binning 2×2 para cielo profundo, la cámara gran angular de 23,3 mm, los filtros de banda estrecha, las exposiciones individuales de hasta 300 segundos y la automatización mediante aplicación forman un conjunto muy completo.
Su versión SHO añade además una interesante capacidad para obtener imágenes mediante S II, Hα y O III, acercando técnicas de astrofotografía de banda estrecha a un sistema mucho más sencillo de utilizar.
Para quienes disfrutan fotografiando nebulosas, galaxias y cúmulos, pero no quieren enfrentarse necesariamente a toda la complejidad de una configuración astronómica tradicional, DRACO puede convertirse en una de las novedades más interesantes de 2026.
En definitiva, DWARFLAB parece haber apostado por una idea muy concreta: aumentar considerablemente la capacidad óptica de un telescopio inteligente sin perder la filosofía de facilidad de uso y portabilidad. Y precisamente ahí puede estar la verdadera importancia de DRACO: no pretende simplemente hacer más sencillo un telescopio, sino intentar que un sistema que cabe en el coche y puede utilizarse en cuestión de minutos sea capaz de producir imágenes de cielo profundo cada vez más cercanas a las obtenidas con equipos astronómicos mucho más complejos.
Si quieres saber mas sobre el Telescopio DRACO de Dwarflab te aconsejo que visites nuestro articulo dentro del foro de astronomia


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